Soliloquio en Señas
Título: Soliloquio en Señas
Año: 2014
Medidas: 20.5 x 30 cm c/u, 20.5 x 416 cm total
Técnica: 13 fotografías digitales de la performance realizada en Pier 54, impresas en inkjet con pigmento perdurable en papel libre de ácido
Crédito fotografías: Pier 54: Francisca Benítez, Soliloquio en Señas, 2014. Fotografía de Liz Ligon © 2014 Francisca Benítez, Liz Ligon y Friends of the High Line. Encargado y producido por Friends of the High Line
El año 2014 Benitez fue invitada por Cecilia Alemani y Melanie Kress para participar del proyecto Pier 54, un homenaje y respuesta al proyecto Pier 18 (1971), organizado por Willoughby Sharp, en el que participaron 27 artistas hombres. En Pier 54 participaron 27 artistas mujeres que realizaron acciones en un muelle en desuso en el West Side, Manhattan, documentadas por Liz Ligon. En ese momento Benítez cursaba “American Sign Language (ASL) y música”, en la New School, y empezaba sus investigaciones sobre poesía Sorda. Su respuesta fue desplazar su práctica al espacio propuesto. Durante 3 meses, el muelle se transformó en espacio de práctica, haciendo público algo privado. La gran explanada en “desuso” sí era usada, allí vio una serie de acciones mientras relataba lo que veía, hablándole a las acciones de 1971, a los muertos, a Matta-Clark colgando en el arco restante de la antigua estructura, al encuadre de Baldessari o transformándose en una torpe Acconci. Rendía homenajes a su padre, a los Central Park Five, a la liberación cuir. Benítez definió un guión materializado en un poema concreto y se refugió en el soliloquio, coincidiendo con lecturas colectivas del Soliloquio del Individuo en vísperas del cumpleaños número 100 de Nicanor Parra. La documentación capturó fragmentos del discurso, en un juego de azar con la fotógrafa que no manejaba ASL y protegiendo la privacidad del soliloquio. El día de la performance fue uno más en la práctica, con testigos.





